domingo, 11 de enero de 2015

¿Vivir sin autos?


Las urbes europeas han comprendido sobremanera que los automóviles, lejos de representar el ideal individualista de libertad, arremeten en realidad contra la libertad misma de los ciudadanos además de incidir negativamente en la calidad de vida de las ciudades.

A menudo nos encontramos con noticias tales como: “Madrid prohibirá la circulación de automóviles desde el 2020”, “La capital finlandesa aspira a convertirse una ciudad libre de autos en el 2025”, “En Hamburgo ya no circularán automóviles en 20 años”, y muchas más. ¿De dónde nace esta tendencia europea de querer barrer al medio de transporte particular por excelencia?
Si fuésemos estadounidenses, acérrimos defensores del automóvil y alérgicos al transporte público, apuntaríamos con un dedo y acusaríamos “Socialism!” Mas comprendemos, ante toda la evidencia, que esto sobrepasa –o mejor dicho, ignora– la ideología y es un debate que atañe al urbanismo, la calidad de vida y la salud pública.
La pandemia del tráfico


El tráfico es el desencadenante de la gran mayoría de las tragedias contemporáneas. En primer lugar, los accidentes. Volviendo la mirada al Paraguay tendremos que la primera causa local de muerte en los hospitales son los accidentes de tránsito1.
La explosión del parque automotor y, especialmente, la masificación de motocicletas hacen que las calles paraguayas se conviertan en escenarios macabros, donde vidas jóvenes son truncadas y muchas otras quedan abatidas para siempre por las secuelas –tanto físicas como psicológicas-.
Cada año se producen en promedio 40.000 accidentes de tránsito, de los cuales el 52% corresponden a motocicletas, de acuerdo a la directora del Programa Nacional de Control de Accidentes de Tránsito y Lesiones de Causas Externas, Mercedes Maldonado2. El costo diario de un paciente en terapia intensiva oscila entre los 5 y 10 millones de guaraníes y los costos totales de hospitalización y tratamiento se sitúan entre los 50 y 70 millones de guaraníes.
Empero los accidentes no son el único drama ocasionado por los accidentes de tránsito. La conducción, bajo situaciones que desencadenan estrés como el embotellamiento, el calor y el ruido, producen lo que diversos profesionales de la salud denominan ira al volante –conocido en inglés como road rage- La ira al volante tiene consecuencias tangibles de gran importancia: arrestos, accidentes, daños, demandas, muertes.
Pero esto no se detiene allí, el estrés del tráfico afecta, no solamente la salud psicológica, sino la física también. Enfermedades cardiacas, trastornos del sueño, depresión, ansiedad, derrames cerebrales, hipertensión, diabetes, sobrepeso, problemas de audición, entre otros. Como muchos expertos afirman, el estrés del tráfico mata lentamente. 3 Ni hablemos de los efectos sobre la salud de la contaminación producida por los rodados.


Pedaleando en holandés
En la ciudad de Groninga, Holanda, el 57% de la población se desplaza en bicicletas4. El segundo medio de transporte más empleado es el de los autobuses.
En 1977, la ciudad holandesa sufrió una transformación, que la salvó de la ruina que estaba padeciendo a merced del tráfico. Áreas verdes revistieron la ciudad, las ciclovías emergieron y se potenció el transporte público.
Según el urbanista Gerrit van Werven, estos cambios no se debieron principalmente al medio ambiente –aunque sí tuvo un impacto positivo en él-, sino que fue la economía el factor principal que impulsó el cambio. El profesional destacó que es más económico planificar una ciudad para ciclistas, además de que la recuperación de la ciudad repercutió favorablemente en el empleo y comercio citadinos.
Autos “autónomos” ocuparán Londres en 2017
Otro sistema de transporte público, que ya se encuentra en prueba en Inglaterra, es el de los vehículos autónomos –es decir, sin conductores- . Para el 2017 se pondrán en marcha centenares de unidades que circularán a la par de los demás medios de transporte urbano.
Los vehículos autónomos transitarán en una franja especial, y tendrán cabida para dos personas. La trayectoria será establecida a través de apps en los smartphones.
Helsinki sin automóviles
La capital de Finlandia tiene la ambición de volver redundante el empleo del automóvil en su ciudad capital. ¿Cómo planea acometer esta revolución? A través de una red de sistemas de transportes alternativos, que será gestionada por internet. La red de sistemas incluye: vehículos autónomos, bicicletas de alquiler, autobuses, trenes, entre otros.
Según la ingeniera en transporte finlandesa, Sonja Heikkilä, el automóvil ya no es un símbolo de estatus para los jóvenes del país escandinavo. La multiplicidad de opciones, el precio y la flexibilidad en cuanto a transporte constituyen las características más valoradas. Se estima que en 10 años se estimará obsoleto poseer un automóvil.
¿Y aquí?
La solución, a todas luces, consiste en reconquistar la ciudad para las personas y desplazar a los coches. Es decir, en primer lugar, buscar una mejora, impostergable ya, para el inútil y peligroso sistema de transporte público asunceno. Solamente de esa forma se desalentará el empleo de medios de transporte particulares, como lo están haciendo los europeos.
Un ejemplo de transición puede ser el de la ciudad de París, que en el 2011 implementó un sistema de automóviles eléctricos de alquiler a precios accesibles. Los automóviles pueden ser abordados y dejados en cualquier punto de la ciudad, y los mismos son hallados gracias a apps. Es el sistema de alquiler de bicicletas, pero con automóviles eléctricos y de pequeño tamaño.
Los precios van de 10 euros diarios, 15 euros semanales o 144 euros anuales. Las ventajas de este sistema son numerosas. El automóvil de alquiler no contamina, permite trasladarse a aquellas personas que carguen con bultos o niños y, por sobre todo, no hay que preocuparse del estacionamiento.
Sin ir más lejos, tenemos la provincia de Salta, en el nordeste argentino, que bien puede ser un ejemplo para Asunción. Allí el cambio en el sistema de transporte público comenzó hace casi diez años, con influencia del modelo exitoso en Curitiba, Brasil. En la actualidad, los salteños pueden jactarse de colectivos económicos y climatizados y un sistema eficiente empleado por la mayoría.
Las razones y los ejemplos sobran, sin embargo, la falta de conciencia y la corrupción en este país abundan. Solo habrá un cambio cuando el ciudadano común, harto de vivir encerrado y hacinado sobre ruedas, se organice para reclamar la ciudad. ¿Cuántas generaciones deberán pasar para tal efecto?








1 Dato del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social: http://www.mspbs.gov.py/v2/15234-ACCIDENTES-DE-TRNSITOUn-problema-de-educacin-vial-



domingo, 7 de septiembre de 2014

En menos de un segundo (microcuento)


 

Fue en menos de un segundo, quizá la mitad de uno, pero lo cambió todo.

Sí, me miró con esos límpidos ojos, los cuales gritaban entre sus tímidos silencios.

En la mitad de un segundo se sucedieron posibilidades, la mayoría imposibles.

En la mitad de un segundo, la sordidez empañó mis días.

Y así, en un tiovivo, mi corazón fue alternándose en escenas inefables, dibujadas por mi imaginación.

En menos de un segundo, otro rostro quedó impregnado en la oscuridad de mi memoria. Un rostro, no bien delineado -puesto que lo visual no es mi fuerte-. Pero sí, un rostro embebido de recuerdos, voces y demás aconteceres efímeros.

En menos de un segundo, sentí que esto ya lo había vivido...

Sin premura (microcuento)




Se quiso arrojar al sueño de los justos. Venia hablando de ello hace incontables días. Reposar eternamente. Vivir entre la oscuridad de la inacción. Cometer el último acto de la libertad humana.

No quise detenerla ni convencerla de lo contrario. Mas si quise estar presente. Contemplar el paso preciso de la existencia a la inexistencia. Sostener la mirada en ese exacto momento en que alguien deja de ser y se convierte en un cuerpo insípido, una bolsa de carne remanente.

La dejé ir. Cuando sus ojos se volvieron vidriosos apagué sus párpados. Nunca más volvería a despertar. Fue su voluntad.

Ahora sí; ella estará quieta permanentemente para que yo la contemple sin premura.

miércoles, 25 de junio de 2014

Ayer y hoy, y siempre. COSMOS



 La Ciencia, vencedora de la poesía.










La divulgación científica siempre ha padecido un ligero desdén en los medios masivos. Pero he aquí que el famoso astrofísico, Neil deGrasse Tyson - el mismo que diera rostro a uno de los memes más virales de Internet- impuso su sueño de continuar con la titánica labor del legendario Carl Sagan. 





La Era pre-científica o el Reino de las Sombras


“El nacimiento de la ciencia  fue la muerte de la superstición” - Thomas Henry Huxley

El conocimiento, anterior a la Revolución Científica (siglo XVI en adelante) era un cúmulo de mitos, veneraciones a un pasado idealizado y por sobre todo, un temor encarnizado hacia la mejora de la condición humana. Era el dominio de la leyenda, y sus estudiosos, mitólogos.

En el medioevo, las matemáticas eran una disciplina esotérica, vil, y la totalidad de los estudiosos prefería cultivar la gramática, la retórica y la filosofía. El saber era por sobre todo, conservador, ya que el ideal era mantener un orden establecido. El conocimiento no podía avanzar, sólo podía protegerse. Protegerse del progreso y, más importante aún, de las personas.

Pero la sóla lengua es incapaz de atener la inmensidad del Cosmos, y las matemáticas tuvieron que escapar de su prisión. Nacieron nuevas ciencias, liberadas del yugo de la filosofía. Emancipadas del pasado, se lanzaron al descubrimiento más fascinante que la humanidad haya realizado.

El descubrimiento de la ignorancia.

Profetas colosales como Giordano Bruno o Isaac Newton descubrieron que los castillos mitológicos, que encerraban la mentalidad colectiva, eran tan sólo eso: fábulas. La humanidad en realidad no disponía de ninguna seguridad y la incertidumbre era total. No sabíamos absolutamente nada.

Así nació la Ciencia, lo más grande que la especie humana haya podido concebir jamás. Lo único que permitió al hombre tocar los cielos, vencer las enfermedades y enseñorear la tierra.

Emergiendo de las Sombras

“En la Ciencia la única verdad sagrada, es que no hay verdades sagradas” –  Carl Sagan

La Ciencia, lejos de ser una contienda contra la ignorancia, es una aceptación perpetua de ésta. Su verdadera adversaria es la arrogancia, es el creer que todo está resuelto y definido. Y para tener consciencia de ello, es indispensable despertar del confort de lo fantástico. Abrazar la duda y el asombro. Vivir en un cuestionamiento perpetuo.

Es aquí donde interviene la divulgación científica, luminaria que impide que volvamos al Reino de las Sombras, que todavía acecha nuestra civilización. Porque tan importante como la ciencia misma es su divulgación, de lo contrario  padeceríamos la gangrena intelectual propia de la Edad Media.

Carl Sagan
A finales del siglo XX contamos con la tenaz labor  del astrofísico y divulgador científico estadounidense Carl Sagan.  Recordemos brevemente que Sagan incursionó en la literatura de ciencia ficción con la exitosa novela, devenida película, Contacto.

Cosmos: Un viaje personal (1980) es quizá el opus mágnum, en cuanto a divulgación científica, de Sagan, Fueron trece episodios magistrales que quedaron grabados perpetuamente en la memoria de ya dos generaciones.

“El Cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez” pronunció el ya fallecido científico en su primer episodio, mientras la magnífica música de Vangelis dejaba su impronta a la par de los sublimes dichos del astrofísico.

El corto, pero contundente, legado audiovisual produjo una nueva generación de jóvenes amantes de la ciencia. Carl Sagan avivó la curiosidad científica de una miríada de niños y adolescentes, quienes a menudo son los primeros en sufrir el anquilosamiento impuesto por el mundo adulto y conformista.

Entre esos pequeños se encontraba el mismísimo Neil deGrasse Tyson, quien apenas siendo un muchacho conoció a Carl Sagan. Y ese encuentro selló el destino del joven deGrasse Tyson. Se volvería científico y exploraría el universo, de la mano de su ídolo de la juventud.

Una Odisea Estelar

Neil deGrasse Tyson
Décadas  después del fin de la serie original, la viuda de Sagan junto con deGrasse Tyson decidieron continuar con el legado del desaparecido astrofísico, sembrando el amor por la ciencia en las nuevas generaciones.

Muchos años de insistencias y puertas cerradas encontraron ante la resurrección del proyecto de Cosmos, pero no fue sino hasta contar con el apoyo de Seth MacFarlane (Padre de Familia) que el anhelo se concretó.

Y vió la luz Cosmos: Una Odisea del Tiempo y del Espacio, el 9 de marzo del 2014. Treinta y cuatro años después del pionero Carl Sagan. Este año se abrió un portal más grandioso, más fresco, más empíreo que nunca. Es que la nueva  serie es digna sucesora de la original.

Algunos de los héroes del nuevo Cosmos.
Ahora cuenta con la excelsa banda sonora del afamado Alan Silvestri y con unos efectos visuales extraídos de lo mejor del cine. Nada más acorde a la época audiovisual que impera. El nuevo Cosmos está para crear leyenda.

Y el primer episodio embistió soberbiamente. La Nave de la Imaginación -esa nave que nos lleva a conocer y admirar lo más recóndito de la naturaleza y que no tiene otro límite más que el de la imaginación- nos invitó a conocer la edad misma del Universo.

Pero esa no fue la historia más maravillosa que nos haya mostrado el primer episodio de esta Odisea del Espacio y del Tiempo.

El Cosmos en tus ojos

“En cada hombre, en cada individuo, se contempla un mundo, un universo” – Giordano Bruno



Un monje napolitano tuvo un sueño. La sábana de la ignorancia, que nos hacía creer ser el centro del universo, daba paso a un inconmensurable espacio repleto de estrellas y mundos similares al nuestro. Y la diminuta e insignificante Tierra jamás fue el centro de nada. El Sol era el centro, y como él, había otros soles que tenían sus planetas.

El monje quedó maravillado ante tal impensable revelación. En su mente, fervientemente religiosa, veía la evidencia fehaciente y definitiva de un ser superior en esa magna teoría. Pero corría el siglo XVI, la Inquisición merodeaba e imponía el terror. El estrecho mundo colectivo no estaba preparado aún para asomarse a un horizonte desconocido.

Giordano Bruno se llamaba este ingenuo monje. Pagó con su vida quebrantar los límites del mito y concebir algo más grande, superar con la imaginación la oscuridad imperante.
Giordano Bruno en Cosmos.
La serie emplea mucho la animación
y logra así una narrativa más afable

Quizás, al morir en la hoguera, haya palpado esas estrellas que lo acompañaron durante décadas en el calabozo.

Quizás, si fuésemos así de soñadores como él, si pudiésemos concebir quimeras y abrirnos a lo ignoto, munidos tan sólo del asombro, ¡quién sabe qué más podría descubrir la humanidad!

Lawrence M. Krauss, un físico y también divulgador de la ciencia, había comparado en alguna ocasión a la ciencia con las bellas artes. ¡Cuánto ingenio se requiere para elaborar una novela! ¡Cuánta técnica para esbozar un dibujo o una escultura o una canción! Pero, ¿y las teorías científicas? Ellas también requieren de ingenio y destreza, y plasman belleza, por sobre todo. ¿Quién no escucha la música de los astros? ¿Quién no contempla el majestuoso cuadro que es nuestra galaxia?

Y Cosmos: Una Odisea del Tiempo y del Espacio nos recuerda que la ciencia es también arte. Que en el conocimiento están también la belleza y la armonía.  Que conociéndonos a nosotros mismos, polvos de estrellas, encontramos ese indescriptible gozo, superior al de cualquier sinfonía.


  Publicado en la Revista WILD, mes de junio 2014.

viernes, 30 de mayo de 2014

De Letonia a Paraguay - ODESSA



Los nazis han acaparado el imaginario colectivo como los villanos por antonomasia.  Esto es bien aprovechado por la ficción, instrumento fundamental para inmortalizar los lúgubres sucesos de la última guerra mundial. El maestro del thriller político y de espionaje, Frederick Forsyth, constituye uno de los artífices de esta memoria imperecedera. 



Los nazis, últimamente han vuelto al spot light mundial y hasta nacional, con el reciclaje continuo de relatos, mitos y reliquias. La Segunda Guerra Mundial se ha instalado como una nueva saga contemporánea, con un fuerte componente oral. Tal componente se manifiesta en las diversas leyendas urbanas de la postguerra, varias de las cuales sitúan presumiblemente al mismísimo Adolf Hitler en tierras paraguayas. 

Pero es que las guerras están para ser recordadas y  grabadas en el acervo generacional. Miremos solamente el ejemplo de la Guerra de Troya, que hasta hoy en día, miles de años después, evoca nuestra industria cultural. Lo dijo Henry Miller: "Cada guerra es una destrucción del espíritu humano". Y las destrucciones nunca pasan desapercibidas. 

La memoria es el primer recurso para la indignación. Y a veces es la ficción la que exhuma aquello que prefería yacer enterrado. Así fue como ocurrió con el inefable acontecimiento en Riga -capital de Letonia- acaecido entre 1941 y 1944. La ciudad letona fue uno de los escenarios más hórridos de la Shoá, también conocido como el Holocausto. 

Frederick Forsyth.
Fue tal sitio y su máximo verdugo, el“Carnicero de Riga” -apodo del infame Eduard Roschmann- los pilares de la renombrada novela “ODESSA” (1972) del autor británico Frederick Forsyth. El mismo que escribiera “El día del Chacal” (1971), “El Manifiesto Negro” (1996) y “El Afgano” (2006) entre otros best sellers del mejor suspense político y de espías. 

Es que Odessa no alude a la famosa y romántica ciudad ucraniana, que embelesó al poeta Pushkin y más tarde a varios cantautores de lengua rusa y ucraniana, sino que componen las iniciales de Organisation der Ehemaligen SS-Angehörigen o en castellano: Organización de Antiguos Afiliados a la SS. 

ODESSA fue una organización secreta nazi, verídica, creada con el propósito de facilitar el escape de los miembros de las SS –el poderosísimo grupo paramilitar de la era nazi- a países sudamericanos, entre ellos, obviamente el Paraguay. 

La novela, si bien sigue siendo una obra de ficción, emplea a varias personas reales como personajes, entre ellos el célebre cazador de nazis Simon Wiesenthal y, por supuesto, el mismo “Carnicero de Riga”, quien falleció en el Hospital de Clínicas de Asunción, Paraguay, en 1977. 

Eduard Roschmann ganó su apodo de Carnicero gracias a su maestría en la tortura, y ejerció con desenfreno y extrema crueldad toda clase de vejaciones a los prisioneros del campo de concentración del ghetto de Riga. Los judíos sobrevivientes jamás superaron el nombre del Carnicero, y el pánico y la tristeza apañaron la vida de los supervivientes y su descendencia por culpa de este execrable individuo. 

Eduard Roschmann - el "Carnicero de Riga"
La obra de Forsyth relata con suma precisión y crudeza los episodios del ghetto, además de ofrecer una nítida mirada, realista, a la estructura del Partido Nazi, las SS y el modus vivendi de los fugitivos nazis en la post guerra. Cómo, por sobre todo, éstos últimos no se resignaban ante la muerte de su líder y la derrota en la guerra, y deseaban a toda costa instaurar la supremacía aria, por más improbable que ya parezca. 

Es que el nazismo, la novela lo muestra, fue más que una ideología política. Demandaba un fervor religioso, un celo mesiánico y enajenante. Y fue tal insania la que ocasionó daños inimaginables y cicatrices que aún, a seis décadas, no terminan de sanar.

Forsyth se sitúa en 1963, en plena muerte de Kennedy. Un joven reportero alemán y playboy –completamente ficticio– es el protagonista que da con el misterioso diario de un sobreviviente judío del ghetto de Riga. Así se desencadenan un sinfín de intrigas que lo mantienen a uno adherido a las páginas del libro, devorándolas con rapidez para continuar develando la palpitante historia.

ODESSA obtuvo su adaptación cinematográfica en 1974, con Jon Voight como protagónico. Allí, aún más personas conocieron la barbarie cotidiana de Riga, de la mano del imperdonable Carnicero. 

Poco después del filme, Roschmann, temiendo ser arrestado en Argentina, huye a Paraguay bajo el alias de Federico Wegener.  Fallece, abandonado y enfermo, en el Hospital de Clínicas de Sajonia.

Idas y vueltas, silencios impuestos, temores, muertes, persecuciones y una temible sociedad secreta nazi conforman la vorágine ofrecida en las páginas del libro. Una recomendación certera para los días de frío que se avecinan.



  




 Publicado en WILD en mayo del 2014.

Asimov: Fundando una nueva Galaxia.



El escritor y divulgador científico, Isaac Asimov, fue una de las figuras emblemáticas de la ciencia ficción del siglo pasado. Uno de los tres grandes nombres de la Era Dorada de la Ciencia Ficción -junto a Arthur C. Clarke y Robert Heinlein- dejó varios escritos espeluznantemente proféticos y por sobre todo, épicos. “Fundación” es su saga cumbre y paradigmática.

 
Imaginemos un Imperio Galáctico que, pese a toda su majestuosidad y frivolidad, esté rumbo a su aniquilación. Pero lo dramático no sería tan solo eso, sino que esta muerte conduciría indefectiblemente al olvido de todo el acervo humano acumulado durante milenios.

Las matemáticas se extraviarían, todo conocimiento de medicina, literatura, ciencias, etc desaparecería. Todo lo que la especie humana pudo robar  en saber al universo habrá sido en vano, y la humanidad descenderá a un estado de barbarie y retroceso del que no podrá librarse en cientos de miles de años.

¿Cuál sería nuestra solución? Establecer dos fundaciones, una en cada extremo de la galaxia, que custodien el conocimiento de la especie humana durante y tras la caída del Imperio. Eso en primer lugar, y en segundo, disminuir el período de debacle para entonces poder forjar otro Imperio Galáctico, más sólido y extenso.

Con esta premisa emprende Asimov la aventura literaria de la Fundación, cuya trilogía original recibió el eximio Premio Hugo a mejor Saga de Ciencia Ficción de Todos los Tiempos en 1966.

Si nos remitimos a la vasta cantidad de libros, esta saga puede parecer abrumadora  (15 libros en total y divididos a su vez en 3 'subsagas'), sin embargo es aquí donde El Buen Doctor -apodo de Asimov- introdujo todo cuanto lo hizo célebre para la posteridad: desde los robots hasta la ciencia ficticia de la psicohistoria.

Las inolvidables tres leyes de la robótica fueron enunciadas aquí. La saga contempla desde el nacimiento de la robótica en la Tierra hasta la conquista literal del espacio, materializada en un imperio humano que se extiende por toda la galaxia.

Solo que los avances tecnológicos y científicos no fueron a la par del desarrollo cultural de nuestra especie, y el Imperio Galáctico termina siendo una caricatura del Imperio Romano y demás imperios que desfilaron en nuestra historia. Pero por supuesto aggiornado y con toda la parafernalia tecnológica que habría de esperarse en tal época.

Uno de los héroes de esta odisea, el científico Hari Seldon, será el inventor de la ciencia llamada psicohistoria. La psicohistoria busca predecir los comportamientos de grandes contingentes de personas a través de un ejercicio transdisciplinar de matemáticas, psicología, sociología e historia. Así fue previsto el derrumbe del Imperio.




¿Cómo acercarse a esta monumental obra? La trilogía original: Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación, es una introducción segura. Pero también puede comenzarse desde las narraciones robóticas (Yo, Robot).

Fundación contiene casi en su totalidad el aporte de Asimov, no sólo a la ciencia ficción, sino a la cultura del siglo XX. ¿Y por qué no? No deberíamos extrañarnos si sus escritos de hace más de 4 décadas describen nuestro presente y proyectan nuestro futuro. Después de todo, el Buen Doctor fue también un buen profeta. 




Publicado en la Revista WILD del mes de febrero, 2014. 

lunes, 14 de abril de 2014

Tunor y el Tulipán

Él fue un inmigrante, un venido de las Tierras Ignotas, junto con otros que no son fueron sus hermanos.
Soñó con la Tierra de Paz, pero el odio de aquellos terminó germinando en su territorio.
Entonces, sin caer preso de la desesperación, plantó una semilla,
un delicado tulipán que nacería en el momento preciso.
Un alma que se repetiría cuando sólo ella sepa.
Entonces, él la despertará en sueños
Y le dirá

"Yo te he engendrado, don del porvenir
cumplirás mis bienaventuranzas
Cantarás al firmamento y al vacío
y te cumplirás en ellos.
Vencerás al erguido
y redimirás a los extraviados. "


 


Lo anterior pertenece a un adelanto de CAOS QUEST 3. Los caminos jamás avanzan adonde uno se imagina, y eso es cierto más aún desde la perspectiva de cualquier autor, sea consumado o principiante. Caos ha demostrado ser más grande que estos dedos, y más fabuloso que cualquier mente que pretenda esculpirle. 

La Morada de Norma seguirá tejiendo ficciones y realidades heterogéneas, sazonadas con alguna que otra vivencia subjetiva de la "escriba Los años pasarán, y las letras persistirán en este castillo imaginario.

Pero otro blog, paralelo a éste, está naciendo. Su nombre es "El Sendero del Ave", (elsenderodelave.blogspot.com) que tratará exclusivamente de ficción, y una bien específica. La telaraña de diversos personajes que habitan en mundos diferentes, pero que pretenden la supervivencia y felicidad de nuestra especie, la humana. Experiencias impensables, locuras concretas, todo es posible en el mundo del tecleo.