domingo, 19 de julio de 2015

De sueños (Opus Nro 2)

Continuación de http://lamoradadenorma.blogspot.com/2015/02/de-suenos.html

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El mundo de los despiertos es uno insípido, incoloro, llano y burdo. 

Me gustaría pintar mis sueños, pero ni aún así los retrataría con fidelidad. La fotografía no sería justicia.

No habría manera de reproducir esto sino introduciéndose en estos mundos, para capturar sus escenarios y ser adueñado por esos lugares: enajenarse en ellos para disfrutar los sentidos y gozar con  la más alta estética. 

Los incontables paisajes, la naturaleza brava y soberbia, que me devuelve la mirada en un placentero paseo acariciado por el viento y por olores a flores, árboles. Es ese verde, por antonomasia, que concentra toda la bondad y consuelo de todo lo vivo, lo orgánico.

Las aguas también están. Hay océanos, playas. Inclusive hay una playa celeste bordeada por unas suaves arenas blancas que se escurren entre mis manos. Las olas, con sus intervalos regulares, dan su canto gozoso e incesante.

Las ciudades rebosantes abundan en mi rico mundo onírico, con sus arquitecturas detalladas y pasmosas. Me traslado allí como en casa, gozando de cada caminata. Pero no siempre camino. A veces me detengo ante alguna construcción y no hago más que contemplarla para retener sus formas con fruición.

Ante tamaña abundancia de belleza, ¿quién no querría renunciar al mundo de los despiertos?

Continuará aún más





miércoles, 8 de julio de 2015

El difícil vivir

A mí me es difícil vivir. No me sale fácil ni innato -por más ilógico que suene-, che.

Solo el dormir me es espontáneo -la dulce inconsciencia, el cómodo "no-ser"-. El resto es un impulso que uno lucha segundo a segundo por sostener, como una llama que a menudo quiere ser apagada por la ventisca. Y cada segundo es una mínima victoria, conseguida con dolor y un esfuerzo hasta contra natura.


Entrevista con joven escritor paraguayo de literatura infantil


“Hay que reconocer que actualmente los jóvenes leen mucho más que en épocas pasadas.”

Jorge Luis Jiménez (21) es un escritor que se viene formando en la Escuela de Escritores de El Lector, dirigida por la autora Irina Ráfols. Estrenó su primera novela “Viaje al Centro de la Mente”, dirigida al público infantil, a finales del 2014.  Anteriormente participó en publicaciones como “Ventanas Rotas” y “Nada Convencional” con cuentos.

“Al internet lo veo como un gran aliado cuando de fomentar la lectura en la gente se trata”


El novel escritor y su ópera prima


¿Qué desencadenó en vos el deseo de ser escritor?

La lectura. Desde que empecé a leer novelas me gustó la idea de contar historias de forma escrita.

¿Qué significa para vos la escritura?

La escritura es un medio de comunicación, una persona escribe porque desea transmitir algo. Ahora, cuando a eso le sumamos literatura ya hablamos de contenido artístico. La literatura para mi es arte, cultura y comunicación al mismo tiempo.

¿Cómo te iniciaste en esto? ¿Quiénes son tus referentes literarios, locales e internacionales?
De la misma manera en la que creo que se inician casi todos: por mi cuenta. Teniendo como base mi propia experiencia de lectura empecé a escribir mis primeras historias. Más adelante tuve la oportunidad de estudiar en la “Escuela de Escritores El Lector” en donde adquirí la mayor parte de los conocimientos que tengo y que utilizo a la hora de escribir.

¿Quiénes son tus referentes literarios, locales e internacionales?

En el plano local está Augusto Roa Bastos, desde pequeño me sentí atraído por su literatura pero no lo considero una de mis influencias. Tengo más bien influencia de escritores extranjeros como Edgar Allan Poe y Julio Verne.

A algún joven que sienta la vocación de escritor ¿qué le recomendarías?

Que lea mucho y que escriba mucho. Ese es el primer paso. El segundo paso es tratar de contactar con gente del medio, buscar ayuda profesional sobre el tema y antes que eso aprender dónde encontrarla y donde no, porque muchas veces ocurre pasa que uno recurre a la persona equivocada.

Una propuesta fresca para nuevos  lectores





Hablanos un poco de tu novela, ¿de qué trata? ¿a quiénes va dirigida?

Mi novela se llama “Viaje al centro de la mente” y es una novela infantil aunque en realidad está pensada para lectores de todas las edades. Trata de Edward Pullman, un niño actor de Hollywood que sufre un accidente durante un rodaje y queda coma, cuando vuelve en sí descubre que está atrapado dentro de su propia mente y para despertar debe realizar un viaje desde su inconsciente a su consciente; en el camino atraviesa varios sectores de su propia mente, se encuentra con llamativos personajes que lo ayudan en su travesía y por sobre todo, se conoce más a sí mismo. La idea era crear una novela didáctica y a la vez entretenida, sin dejar de lado el aspecto estético que busca la literatura.

¿Podrías compartir con nosotros alguna anécdota sobre el proceso de escritura de tu novela?

“Viaje al centro de la mente” empezó como un juego, al principio era un cuento largo en el que yo recorría mi propia mente y en el camino me encontraba con mis compañeros de la Escuela de Escritores, creando así una sátira de cada uno. Nunca la concebí como una novela, mucho menos pensé que llegaría a publicarse; pero como me dijeron que la historia tenía potencial entonces decidí replantear todo y hoy es mi primer libro publicado.

¿Qué se viene de Jorge Luis Jiménez más adelante?

Por una cuestión de prudencia prefiero no adelantar nada acerca de una futura historia pero la idea es seguir expandiendo el universo en el que se desenvuelven mis personajes.


El desafío de hacer literatura en Paraguay para jóvenes


¿Se puede vivir de la literatura en Paraguay? ¿Qué debería ocurrir para que esto sea posible?

La verdad es que no. Para que eso ocurra, desde mi punto de vista al menos, son necesarias dos circunstancias elementales. La primera es que aumente la demanda de libros, lo cual es complicado ya que Paraguay es un país con poco hábito de lectura; y la segunda, es que haya un mayor compromiso y apoyo de parte de las editoriales.

¿Cómo percibís el ambiente literario local?

A pesar de ser un ambiente pequeño hay grandes deficiencias en casi todos los aspectos, empezando por la falta de promoción a nuevos escritores, la desidia existente en el tratamiento de los soportes gráficos del libro impreso, poco apoyo de las editoriales, poca demanda de literatura nacional, escasos centros de formación de escritores y por último deberíamos incluir también la decadencia de la justicia en lo que respecta a la forma en la que se resuelven los conflictos por derecho de autor; teniendo como ejemplo el caso del escritor Nelson Aguilera que fue injustamente condenado a prisión por un caso de supuesto plagio y que generó mucha controversia en el plano local e internacional.


¿Crees que la juventud lee poco? ¿Por qué?

La juventud lee poco, es cierto, pero hay que reconocer que actualmente los jóvenes leen mucho más que en épocas pasadas. El hábito de la lectura crece progresivamente en los jóvenes pero ese crecimiento se retrasa bastante por el poco apoyo que se recibe del estado para la promoción de la cultura y las artes.

¿Qué tal el consumo de la literatura nacional? ¿Cómo podría fomentarse la lectura de los escritores locales?

La literatura nacional es poco consumida por los lectores quienes optan por títulos extranjeros antes que por los nacionales. Generalmente son los jóvenes los que más se decantan por la literatura comercial extranjera. El problema yace en que la literatura paraguaya no es atrayente para el público y en parte es culpa de los propios escritores que durante muchos años mantuvieron a la literatura nacional en un modelo bastante aburrido. Recién en las últimas décadas han aparecido obras que se abren a nuevos géneros e ideas que rompen con ese modelo tan estandarizado en nuestra literatura, y son esos escritores a quienes se debe fomentar para cambiar la imagen que actualmente ofrece la literatura nacional.

¿De qué manera el internet puede potenciar y/o mermar el consumo de libros?

Al internet lo veo como un gran aliado cuando de fomentar la lectura en la gente se trata, pero también puede ser contraproducente porque en Internet se leen todo tipo de cosas. Internet ofrece cantidad, no calidad. En internet podés enterarte de cuál es el best-seller del momento, pero eso no significa que ese libro sea rico en material literario.

¿Prefieres los libros digitales o los físicos? ¿Por qué?

Ambos. Siempre escucho comentarios como que el libro digital reemplazará al libro físico o que el físico siempre será mejor que el digital, pero en mi opinión, lo nuevo no tiene por qué suprimir a lo viejo ni lo viejo debe cerrarle la puerta a lo nuevo; ha pasado en otras artes y no creo que con la literatura ocurra lo contrario. El libro físico forma parte la experiencia de lectura porque interactúa con otros sentidos además de la vista, como por ejemplo el tacto; pero el libro digital es útil cuando se trata de acceder a material inexistente en nuestro medio. Gracias a la tecnología he podido hacerme de libros digitales que jamás encontraría en una librería de este país y no veo por qué esa deba ser una razón para privarme del placer de conocer algo nuevo.

¿Qué temas o géneros crees que prefiere leer la juventud paraguaya?

La mayor parte de la juventud prefiere temas mundanos, no muy complejos porque así no necesitan esforzarse en demasía por comprender lo que el autor les desea transmitir. Más que nada buscan emociones fuertes y el rubro de la venta de libros (porque en eso se ha convertido, en un rubro) ha sabido sacarle provecho a ese público; es por eso que los romances o las novelas de suspenso tienen tanto éxito en esta época.

A vos, como escritor, ¿cuáles son los temas que estimás deben tratarse a nivel local y poco o nada se tratan?

El problema no está en los temas, el problema está en la forma; aunque hay que reconocer que de un tiempo a esta parte la literatura nacional ha estado muy encuadrada en nuestra realidad sociopolítica y la mayoría de nuestros escritores han tocado el tema de manera muy similar. No creo que la realidad se deba dejar de lado, pero es necesario buscar nuevos caminos para encarar esos temas. En lo personal, me gusta mucho explorar la psicología del ser humano y los límites entre el bien y el mal.

En vista del aluvión de los medios audiovisuales y de la preponderancia de lo gráfico, ¿cómo los libros pueden sobrevivir y ganar protagonismo en esta era?

Es una pregunta difícil de contestar. Más que nada se debe enseñar al individuo a interactuar con la tecnología sin prescindir del hábito de la lectura. Ese ya es un desafío para la educación. Por otro lado, una buena forma de apoyar la literatura (y que de hecho ya está ocurriendo) sería una alianza entre lo cultural con lo tecnológico. Por dar un ejemplo, conozco el caso de un joven que empezó a leer “La divina comedia” gracias a que conoció la obra mediante el videojuego “Dante’s inferno”. Tenemos también el caso de las adaptaciones cinematográficas sobre libros; incluso el cómic surgió como una fusión entre las artes literarias y las artes gráficas. Quizás ese sea el rumbo que estén tomando todas las artes, no solamente la literatura.

martes, 7 de julio de 2015

De un mundo pequeño, un sentimiento gigantesco

La voz de niña se ha teñido y ha sufrido una metamorfosis que promete ser pronto mujer.

Aquel rostro infante de tiernos horizontes y sonrisas desinteresadas empapó mi pasado entre vuelcos al corazón.

Indeleblemente impregnaste de belleza y resquebrajaste mi frágil corazón entonces falto de terneza.

Ahora beso a tu diminuto rostro pasado, inefablemente bella niña. 

Huelo aquellas manitas, que asían juguetes y que torpe pero graciosamente movían entre dulces canciones su pequeño e inocente mundo

A pesar de que el tiempo te lleva alzando día a día, 

aún eres indecible creatura de la más preciosa esperanza. 



jueves, 2 de julio de 2015

El informático devenido espía



El estadounidense Edward Joseph Snowden ya puede decir que ha pasado a la historia. Con tan solo 3 décadas de vida se ha convertido en el ojo del huracán de uno de los problemas más relevantes de la actualidad: el espionaje a escala inimaginable de todos los habitantes del planeta por parte de la única superpotencia. Su historia incluso ha sido registrada por el documental ganador del Óscar, "Citizenfour".


La trama comienza en Brasil, cuando el periodista de investigación Glen Greenwald es contactado a través de la web por un usuario anónimo que afirmaba poseer información explosiva respecto al servicio de inteligencia más grande de los EEUU, la National Security Agency (NSA). Meses después, el mismo usuario contacta también a la cineasta estadounidense Laura Poitras. La audiovisualista, con numerosos documentales críticos a la política exterior norteamericana en su haber, ya había sido varias veces premiada por sus polémicos trabajos documentando las realidades de las guerras en Afganistán e Irak.

El alias escogido por el usuario desconocido para tales contactos, en extremo cautos, fue "Citizenfour".

Todo esto suena como una obra maestra del cine de espionaje o como un maravilloso thriller escrito por la pluma diestra de los novelistas de más renombre del género. Pero ocurrió. Y fue documentado por diversos diarios alrededor del mundo. No obstante, el periódico británico, The Guardian, fue el que tuvo la primicia.

Edward Snowden, "citizenfour", dista mucho de parecer un radical exaltado. Tiene un hablar pausado y una actitud de calma, aún a sabiendas de ser el blanco del país más poderoso del orbe. En los Estados Unidos, el debate desde junio del 2013 (cuando fueron publicados los reportajes) hasta ahora, es si el informático, actualmente asilado en Rusia, es un traidor o un héroe.

El que estuvo dentro del Gran Hermano

Snowden trabajaba como analista de sistemas en una empresa contratista para la NSA y anteriormente fue empleado de la CIA. El informático se encontraba disfrutando de una vida de alto poder adquisitivo, con una lujosa casa en Hawaii que alquilaba junto a su novia. Un día, sin avisar siquiera a familiares y a su pareja, agarra sus cosas y va a Hong Kong. Allí en una habitación de hotel, con vista a la magnífica ciudad futurista, toma la decisión más peligrosa de su vida. Renunciaría a una vida de comodidades, a su patria y seres queridos, por revelar secretos de Estado a dos periodistas de uno de los diarios de más renombre en el mundo y a una directora de cine con el anatema de los EEUU.

Los Estados Unidos cuentan con 17 agencias de inteligencia, siendo la más grande la Agencia de Seguridad Nacional o NSA (tres veces mayor a la propia y reconocidísima CIA). Se estima que el gasto anual de tales organismos gubernamentales, en total, asciende a los 75 mil millones de dólares anuales, aunque las cifras no son precisas debido al extremo secretismo en que operan.

La NSA, establecida en 1952, en realidad funciona como una agencia de contrainteligencia dedicada al ámbito doméstico. Mas la NSA no es la única agencia de contrainteligencia norteamericana pero sí la más grande. Es en el entorno internacional donde operan la CIA (Agencia Central de Inteligencia) junto con otros organismos.

 Snowden tuvo la oportunidad de trabajar tanto para la afamada CIA  como para la NSA. Con la primera agencia pudo ejercer labores en Suiza como experto tecnológico. Ya en el 2009 se introduce en la NSA y es allí donde se expone a, no solamente los secretos de norteamericanos comunes y corrientes, sino a las realidades del espionaje industrial y político con injerencia en los gobiernos y ciudadanos de otros países.

“Constantemente escuchamos la frase ‘seguridad nacional’ pero cuando el Estado comienza a interceptar masivamente las comunicaciones, arrebatándolas por la fuerza, sin órdenes judiciales, sin sospechas, sin procedimientos, sin demostración de causa probable, ¿están ellos realmente protegiendo la seguridad nacional o están protegiendo la seguridad estatal?”

“[…] Ahora disponemos de una institución [la NSA] que se ha vuelto tan poderosa que puede elegir cómodamente sus propias autoridades sin la intervención del país, sin la intervención del público, sin la intervención de nuestros representantes electos y sin la intervención del poder judicial, y esta es una situación terrorífica –al menos para mí”.

Palabras de Edward Snowden a periodistas de The Guardian el 18 de julio del 2014.

Las referencias a la novela cumbre de George Orwell son insoslayables y el estadounidense se muestra más pesimista que la misma realidad reflejada en las páginas de 1984. “Es un libro importante pero no debemos limitarnos a la imaginación del autor. El tiempo nos ha mostrado que el mundo es más impredecible y peligroso que eso”. El Gran Hermano dispone en la actualidad de herramientas inimaginables en la época en que el libro fue escrito. Teléfonos inteligentes (smartphones), redes sociales, drones, webcams, etc.

El poderío de las agencias de inteligencia, según los dichos de Snowden, desconoce fronteras y hasta leyes. Como los cables lo han revelado: gobiernos alrededor del mundo se vieron vigilados por la agencia norteamericana y ello ha suscitado una cadena de reacciones y acalorados debates en el ámbito internacional. ¿Existen límites a respetar? ¿Qué es y no es la defensa de la seguridad nacional?

La Inteligencia puesta en entredicho

¿Son Edward Snowden, Julian Assange y Chelsea Manning simples terroristas con fines escabrosos al servicio de los enemigos de los EEUU? ¿Son íconos de la libertad? Para definiciones bien claras seguramente deberemos esperar el veredicto de historiadores y especialistas venideros. Mas estas tres figuras: el informático exespía, el fundador de Wikileaks, y la exsoldado ahora en prisión por revelar secretos del gobierno estadounidense, son representativas de una compleja situación que estamos viviendo.

El Washington Post realizó un reportaje, cuatro años atrás, en donde resalta, entre varias situaciones, cómo las funciones de las numerosas agencias de inteligencia estadounidenses se superponen. El incremento de funcionarios, organismos gubernamentales y empresas privadas contratadas por las varias agencias, ha sido dramáticamente exponencial desde los sucesos del 9/11. Sin embargo, el presupuesto empleado para tal efecto no está disponible para el conocimiento ni del ciudadano común ni de los medios de prensa. Los medios apenas hacen estimativos y además, se han desatado escándalos como la ‘compra’ de funcionarios públicos afganos por la CIA en el 2013 que fue publicado por el New York Times.

Esta situación peliaguda plantea interesantes replanteos en torno a los conceptos de democracia, el Estado de Derecho y la transparencia en el acceso a la información pública en el país más poderoso del mundo: los Estados Unidos.


Mas el alcance de esta problemática no es solo nacional: el carácter hipertrofiado de la vigilancia masiva, que desconoce leyes y fronteras, es algo que necesariamente debe ser abordado por las naciones para imponer mesura y respeto. Edward Snowden muy posiblemente no se encuentre en los extremos de héroe o traidor, sino que quizá haya desempeñado un papel de catalizador de una situación que de una u otra manera iba a emerger para introducir el cuestionamiento a las diferentes invasiones a la privacidad a las que diariamente nos vemos sometidos los ciudadanos del mundo. 



Norma Flores Allende

martes, 2 de junio de 2015

REDES SOCIALES: ¿Ágoras o Coliseos modernos?

El ágora en la Grecia Antigüa era el centros neurálgico de la polis , allí donde los ciudadanos convergían cotidianamente y entablaban relaciones. En las antípodas, y siglos posteriores, surgió el Coliseo, en donde los romanos disfrutaban de sangrientos escenarios brindados por el Emperador, para fines no tan constructivos.




Es inconcebible despertar un día y vernos limitados al contacto humano disponible solo al alcance de nuestros sentidos: así vivían nuestros padres, y así fue conformada la historia de la humanidad. Los humanos hemos llevado milenios contactándonos sin instrumentos mediatos que permitan la instantaneidad, y -lo que es más asombroso- la ubicuidad.

En un década hemos vencido siglos y milenios de costumbres que regían nuestras relaciones interpersonales. Y el panorama se ve incierto. El hombre, zoon politikon, animal de la polis y del lenguaje, encuentra hoy en día que la polis es el mundo entero, disponible a través de unos clicks y unos insignificantes tecleos. Mas ¿eso nos ha vuelto ciudadanos del mundo?

Por el otro lado, la figura del Coliseo. La cúspide del entretenimiento vacuo y origen de la expresión “panem et circenses” (pan y circo), en donde los antiguos emperadores latinos se deshacían en dadivosos espectáculos sangrientos para distraer a la plebe. ¿Son las redes sociales Coliseos digitales donde, bajo la tutela de los actuales “emperadores”, acudimos la plebe para alimentarnos y retroalimentarnos de las funciones, repletas de morbo, que nos arrojan los dueños de los modernos circos?

Michael Parenti -analista político y de medios de comunicación  e historiador estadounidense- señaló en su discurso en el Evergreen State College del 2012[1] “Lo único que les importa a ellos es lo que estás pensando”. No lo que comemos ni las demás acciones accesorias del día. ¿Quiénes son ellos? Los que deciden sobre qué hablamos. ¿Cuál es la frase que utiliza Facebook para invitarnos a postear? Exactamente: ¿qué estás pensando?

Facebook es definitivamente la personalidad del nuevo siglo -si pudiéramos personificarlo, por supuesto-. Es la red social reina a la que luego siguen Twitter, Instagram y LinkedIN. El -ahora- mito nos señala que surgió de la mano de un joven héroe que abandonó la universidad y emprendió un periplo sin parangón que lo volvería multimillonario y famoso: Mark Zuckerberg.  Tal es el relato monomítico repetido por doquier y hasta inmortalizado en Hollywood.

No nos podemos quejar de este invento surgido hace una década. Esta red hace maravillas impensables: nos permite retomar el contacto con personas que se nos extraviaron con los años. Acerca familias, amigos, conocidos y contactos de toda índole. Nos da la ilusión de cercanía y sincronía con aquella porción de la humanidad que hemos conocido o hasta deseamos conocer. ¿Cómo sería comentarle este fenómeno a alguien de principios del siglo XX?

Mas Facebook es un monopolio. Ha adquirido aproximadamente 50[2] empresas en sus pocos años de existencia, pero no solo eso, sino que detenta una gran cantidad de datos. La pregunta clave es: ¿cómo un sitio de uso gratuito ha convertido a un joven de 30 años en el Rey Midas? Lo cual nos remite a: ¿quiénes pagan por estos datos y para qué fin?

Más allá de las respuestas, ¿cómo nos comportamos los usuarios en estos recintos virtuales? ¿Las empleamos como verdaderas ágoras, constructoras de ciudadanía y civilización? ¿O caemos en lo narcótico, catártico y espectacular del Coliseo?

Los islandeses sí han sabido emplear estas redes -en medio de sus limitaciones- como herramientas de genuina acción positiva en su país. “Las redes sociales han transformado nuestras instituciones democráticas de tal manera que lo que tiene lugar en las instituciones más tradicionales del poder – el Congreso, los ministerios, incluso la Casa Blanca y el gabinete de mi país- se ha convertido casi en un espectáculo secundario” afirmó el presidente islandés Olafur Ragnar Grimsson a la CNN[3]. Islandia echó mano a las redes sociales para la redacción de su constitución, en el 2011[4].

En 10 años, chateamos más en vez de hablar. Nuestros hábitos sociales se han trastocado al punto de vivir pegados a los teclados y a los smartphones para iniciar y mantener todo tipo de relaciones. Sin embargo, ¿podremos trasladar eso al ámbito político? En el contexto “microsocial” las redes supusieron una revolución. ¿Podrán hacer lo mismo en lo “macrosocial”? Tal parece que aún no. A pesar del ejemplo islandés, la democracia digital o e-democracy es aún tímida y marginal.

Aún no hemos sabido construir ágoras desde las herramientas actuales. Esta humilde y falible observadora aventura que, en gran parte, somos asistentes al Coliseo. Un Coliseo boyante en catarsis incoherentes, culebrones, morbo y opinólogos estériles que no ha sabido estructurarse en un ágora funcional a las necesidades de crecimiento y realización del individuo y de la sociedad.




[1]http://seattlecommunitymedia.org/node/158478
[2]http://www.unocero.com/2014/03/30/el-monopolio-de-facebook/
[3]http://mexico.cnn.com/tecnologia/2011/10/22/las-redes-sociales-han-transformado-al-gobierno-presidente-de-islandia
[4]http://www.publico.es/internacional/islandia-redes-sociales-redactar-constitucion.html

viernes, 29 de mayo de 2015

El horizonte y el hombre

El hombre se sentó a ver el horizonte. No. ¡Qué mentira!

El hombre fue una víctima del pérfido horizonte. El horizonte engatusó al hombre y lo encadenó para siempre a su vista.

Un día, no contento, el horizonte abrazó al hombre, mas en realidad lo abrasó. Consumió al triste ser animado y lo engulló.


Ahora el hombre es también un horizonte, una ceniza latente y siempre expectante.


Norma Flores Allende